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domingo, 8 de abril de 2012

LUCES ROJAS

Desmontando a Anne Germain.
Hay mucha gente desesperada por creer y mucho interesado en enriquecerse valiéndose de las necesidades de estos desdichados. Siempre me he preguntado porqué alguien dotado de poderes paranormales trata de forrarse a costa de dicho don... y la conclusión a la que llego es que quien realmente percibe cosas no se aprovecha de las personas. Ni creo ni dejo de creer, pero cuando veo a gente haciendo espectáculo con las desgracias y miserias ajenas se me remueven las tripas.
Rodrigo Cortés debe de estar de acuerdo conmigo (más o menos) según lo que cuenta en su nueva película, LUCES ROJAS, donde trata de desenmascarar a esos charlatanes estafadores sin dejar claro si cree o no.
Tras el notable éxito de BURIED, película protagonizada por un acertado Ryan Reynolds, Cortés deja el minimalismo para crear un espectáculo visual tan inquietante como dramático. Para ello vuelve a contar con estrellas de Hollywood que además poseen talento y de las que saca lo mejor. En especial destaca una entonada Sigourney Weaver que representa la parte más incrédula de la historia al interpretar a la doctora Margaret Matheson que se dedica a estudiar fenomenos paranormales con la intención de desmantelarlos y demostrar que no son más que falacias. Su ayudante, el físico Tom Buckley (Cillian Murphy) siente una especial obsesión por el mentalista Simon Silver (Robert De Niro), uno de los hombres supuestamente más poderosos, hasta el punto de centrar sus investigaciones en averiguar si este no es más que un farsante o si realmente posee un don.
Como no quiero llenar la reseña de "spoilers" no cuento nada más y emplazo a todo el mundo a ver la película como simple espectador de cine fantástico para disfrutar de una cinta muy interesante que goza de momentos lynchianos (el encuentro entre Buckley y Silver en una habitación con cortinas rojas, tan escalofriante y turbadora como la de TWIN PEAKS: FUEGO CAMINA CONMIGO). No puedo dejar de destacar la presencia de Leonardo Sbaraglia (protagonista de la ópera prima de Cortés, CONCURSANTE) interpretando a un curandero al que desmontan el chiringuito ante cientos de devotos que abarrotan un teatro con la esperanza de que este les sane desde una minusvalía hasta un cáncer. Sin duda el mejor momento de la película.
Aunque no es una película extraordinaria y en ocasiones resulta un tanto pretenciosa, debo reconocer que es un thriller resultón, con una buena factura técnica y artística (atención a la música del siempre eficiente Víctor Reyes, a la fotografía de Xavi Giménez y a la cuidada ambientación) que representa un paso adelante en la carrera del director español.
VALORACIÓN:

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL TOPO

Espía, soldado, sastre, calderero.
No es nada fácil hacer una reseña de esta película pues, aunque a grandes rasgos es un thriller clásico que mezcla el espionaje y el suspense por igual, si nos ponemos a desgranarla encontramos una trama compleja, incontables personajes, situaciones confusas y otras densas que enturbiaron mi mente, mi entendimiento y mi ya de por sí poca habilidad de síntesis. De todos modos debo decir que la película es muy buena y cuenta con grandes profesionales que aportan calidad a la traslación al cine de la novela de John Le Carré "El espía que surgió del frío".
EL TOPO está dirigida por Tomas Alfredson, director sueco de gran prestigio gracias a su anterior film, DÉJAME ENTRAR, que lejos de dar el salto al cine americano y, por ende, al blockbuster más comercial, se ha decantado por una producción inglesa de presupuesto modesto pero con un toque de "qualité".
Tampoco es fácil resumir el argumento (entre otras cosas porque aún no he terminado de entenderlo) pero lo voy a intentar. En plena guerra fría, años 70, el servicio secreto británico sospecha que tiene entre sus filas a un "topo" que pasa información al enemigo, así que le piden a uno de sus agentes más veteranos, George Smiley (Gary Oldman) que realice una investigación interna para descubrirlo. Ahí lo voy a dejar porqué como resumen creo que ya es suficiente pero la trama es más densa y complicada por la gran cantidad de personajes que la habitan y por la sutileza de algunas explicaciones y situaciones que llevan al equívoco, así que os emplazo a ver la peli un día de esos en los que se tiene la mente ultradespejada. Junto al grandísimo e injustamente tratado por la industria Gary Oldman, pasean talento y talante actorazos de la talla de Colin Firth, Tom Hardy, Mark Strong, Toby Jones y John Hurt, entre otros, y sin desvelar quién es el malo, o sea EL "TOPO", diré que me resultó bastante extraño que un actor de renombre como él tuviera tan pocos diálogos y secuencias, lo cual me hizo sospechar y acertar.
En definitiva, nos encontramos con una buena película que se apoya en la interpretación actoral y en los diálogos más que en escenas de acción trepidante y eso precisamente es lo que en ocasiones se echa de menos, un poco más de acción. Alfredson sabe narrar en imágenes y se encuentra cómodo en espacios oscuros y cerrados. Sabe manejar la cámara y acierta en casi todos los primeros planos que, huelga decir, están magníficamente iluminados acentuando los ojos de los protagonistas.
Mención aparte merece Alberto Iglesias, compositor español conocido esencialmente por sus colaboraciones con Pedro Almodóvar y Julio Medem, que aporta una partitura bella y sutil en algunos momentos y un perfecto acompañamiento de tensión en otros.
VALORACIÓN:

lunes, 30 de enero de 2012

MILLENNIUM: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES

Caperucita Lisbeth contra los Hombres Feroces.
Reconozco que soy uno de esos especímenes que ha llegado virgen del universo Millennium a esta readaptación del best seller de Stieg Larsson. Ni he leído los libros ni he visto los telefilms suecos posteriormente retocados para su estreno en salas cinematográficas. De hecho, no me atraían demasiado las aventuras y desventuras de la señorita Salander hasta que David Fincher se interesó en adaptar la primera novela al cine.
Una vez vista MILLENNIUM: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES, me declaro fan del personaje de Lisbeth Salander y la formidable interpretación de Rooney Mara (actriz que ya está dando que hablar y ¡lo que le queda por delante!). Ella es la estrella indiscutible de la película aunque no hay que desmerecer los trabajos de Daniel Craig, Christopher Plummer, Stellan Skarsgård, Robin Wright ni del resto del reparto que, a pesar de ser menos conocidos entre nosotros, brillan como mínimo como los demás.
El periodista Mikael Blomkvist (Craig) se traslada a una isla del norte de Suecia huyendo de un escándalo de difamación que pesa sobre él, con la excusa de un trabajo de investigación sobre la muerte-desaparición, cuarenta años atrás y en extrañas circunstancias, de la sobrina de Vander (Plummer), un adinerado magnate. La hacker y "outsider" Lisbeth Salander (Mara) será su mayor aliada.
David Fincher, director del que ya he declarado en otras ocasiones mi casi eterna devoción, no ha querido alejarse de tierras suecas (donde originalmente transcurre la novela) para contar su visión de la historia. En mi opinión este es uno de los aciertos de la cinta, ya que los helados y oscuros paisajes, tan bien fotografiados por Jeff Cronenweth, aportan al relato un aura de inquietud y misterio más que adecuados para este thriller.
La primera parte de la película es un poco lenta y confusa, quizás debido a la abundancia de personajes o a que Fincher quiere contar demasiadas cosas y no le da tiempo a profundizar en todas. Me costó entender lo que le ocurre al personaje de Craig en la revista Millennium donde trabaja, el tipo de relación que tiene con su editora, el porqué se ve envuelto en un caso de difamación y cómo se va desarrollando esa trama, qué pinta en toda la historia la pirata informática... Pero en el segundo tramo, cuando se juntan los dos protagonistas para investigar el caso en cuestión y Fincher se centra en la relación personal entre estos, nos encontramos con una película muy interesante, muy bien narrada y con situaciones muy bien resueltas (como la investigación en paralelo que lleva a Salander a los archivos de la compañía Vander mientras Blomkvist recorre la isla, o el momento en el que el periodista está atrapado en el sótano del villano de la función) que devienen, desafortunadamente, en un clímax desinflado.
No quiero dejar de destacar los sorprendentes títulos de crédito con una magnífica versión de Led Zeppelin, así como toda la banda sonora, las impactantes secuencias de la protagonista con su desagradable (por no llamar asqueroso, cerdo, cabrón...) tutor legal y el triste epílogo que deja con ganas de saber cómo continuará la historia de Lisbeth y Mikael.
VALORACIÓN:

sábado, 28 de enero de 2012

DRIVE

Conductor solitario busca chica...
Atención: ver el trailer de DRIVE nos puede llevar a engaño ya que parece un thriller de atracos y persecuciones repletas de acción. Nada más lejos de la realidad. Aunque efectivamente es un thriller, yo lo denominaría más correctamente thriller romántico, pausado, reflexivo, bello, amargo, noir y extremadamente violento.
Nicolas Winding Refn, director danés que cuenta en su haber con unas cuantas películas totalmente desconocidas para mí, debuta en el cine estadounidense con esta sorprendente cinta ambientada en una ciudad de Los Ángeles completamente alejada del glamour al que nos tienen acostumbrados, en la que Driver (Ryan Gosling) compagina su trabajo en un taller de coches con el de conductor especialista de cine. Pero además, algunas noches se saca un sobresueldo como chófer para delincuentes facilitándoles la huida del lugar del crimen. La vida de este solitario y melancólico piloto cambia el día en que conoce a su vecina Irene (Carey Mulligan) con la que vivirá una romántica, aunque nada fácil, historia de amor.
A Gosling le va el papel como anillo al dedo y si bien su intrerpretación es muy loable, hay que reprocharle que en ocasiones se acomoda en esa inexpresividad tan enigmática y turbadora que llega a ser repetitiva y cansina. El resto del reparto está a la altura, en especial Albert Brooks como el gángster de la función y Bryan Crangston como el eterno amigo y mentor del protagonista, pero debo reconocer que me quedé con ganas de más Christina Hendricks (la neumática secretaria de la sobresaliente serie MAD MEN).
DRIVE empieza de manera magistral con una de esas nocturnas huidas de Driver y un par de atracadores, en la que el director prefiere centrarse en la manera de ocultarse y escabullirse que tiene el conductor antes que en la persecución en sí. Este arranque muestra la impecable estética ochentera que envuelve todo el metraje y que tan bien le sienta al conjunto.
Refn se apodera de la cámara para deleitar al espectador con planos originales como los contapicados en las conversaciones "plano/contraplano", la abundancia de "travelings" que dan inicio a las secuencias dotando de un movimiento característico a toda la película  y esas espectaculares visiones aéreas de Los Ángeles "la nuit". Todo ello teñido de una iluminación y fotografía de Newton Thomas Sigel (al que ya destaqué por su maestría a la hora de fotografiar LA CONSPIRACIÓN) que ayuda a embellecer aún más cada plano.
Cliff Martínez ha creado para la ocasión una banda sonora ideal para el tono del film que se complementa con una cuidada selección de canciones que permanecen en la memoria auditiva.
No quiero pasar por alto la violencia a la que me refería en el primer párrafo, pues es lo que acaba por darle a la peli la personalidad y la crudeza que la hace única. A destacar especialmente la secuencia del ascensor donde belleza y violencia se dan de la mano y casan como dos piezas de un puzle.

VALORACIÓN:

viernes, 18 de noviembre de 2011

CORTINA RASGADA

Hitchcock no me convence.
Cortina Rasgada es una de esas películas del señor Hitchcock que aún no había visto. Llevaba tiempo con ganas de darle una oportunidad y no puedo decir que me arrepienta, porque siempre es un lujo admirar el cine de este genio de la dirección cinematográfica, pero tampoco me satisfizo como era de esperar.
Dirigida en 1966 justo después del fracaso comercial de Marnie, la Ladrona, esta cinta estuvo supeditada a las exigencias de la Universal Pictures (estudio encargado de llevar a cabo la peli), que asustada por el pseudo-fracaso de la anterior película del director quiso controlar (quizás en exceso) el proceso de filmación. Para empezar, le impusieron a los actores protagonistas, Paul Newman y Julie Andrews, famosísimos por aquel entonces gracias a éxitos como Mary Poppins o Sonrisas y Lágrimas en el caso de la señorita Andrews y de Dulce pájaro de juventud o El Buscavidas en el caso de su partenaire. Hitchcock aceptó antes a Newman pero con Mary Poppins, digo Julie Andrews, tuvo reparos porque pensaba que el público la relacionaría con los musicales y según palabras del propio director: "la gente, cuando la vea en pantalla, esperará que se ponga a cantar". Nada más lejos de las intenciones del cineasta, pues Cortina Rasgada es un thriller de espionaje en el que un científico estadounidense, Michael Armstrong (Newman), viaja a la Alemania Oriental cruzando el mítico telón de acero al que hace referencia el título, para supuestamente ofrecer sus servicios a los comunistas. Una vez allí, su novia y asistente Sarah (Andrews) descubre que su chico no es un traidor, sino que lucha por su país e intenta descubrir los recientes estudios de un profesor sobre el proyecto Gamma-5 (bombas nucleares).
Aunque Paul Newman está correcto en su interpretación, nunca volvió a trabajar con Hitchcock (son cococidas popularmente las broncas que se acontecían en el rodaje entre éste y su director). Pero el gran fallo es la nula química existente entre las dos estrellas protagonistas. No es que Julie Andrews no esté bien, es que no pegan ni con cola de impacto.
La película tiene momentos interesantes, como los protagonistas escondiéndose se sus perseguidores en la ópera y siendo delatados por la diva de la función, Newman charlando con el profesor del proyecto Gamma-5 y descubriendo unas fórmulas secretas, o la escena de la granja y las consecuéncias de ésta. Igualmente hay que reprocharle a Hitchcock que alarga demasiado algunas situaciones, en especial el clímax final con Sarah y Armstrong intentando escapar de la Alemania comunista en un falso autobús de línea.
En definitiva, una obra menor del maestro Alfred Hitchcok.
VALORACIÓN:

martes, 18 de octubre de 2011

MIENTRAS DUERMES

¿Quién teme al portero feroz?
La última película de Jaume Balagueró, estrenada en el marco del "44 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya", es un cuento urbano de terror contado en clave de thriller. Mientras Duermes nos sitúa en el punto de vista del villano de la función, provocando empatía e incluso una enferma simpatía por el psicópata interpretado por un entregadísimo Luis Tosar. Él es César, el portero de un edificio de una gran ciudad, que dedica todas las horas que puede a espiar a los vecinos de la finca. De entre todos ellos tiene una obsesiva fijación por Clara (Marta Etura, la pareja en la vida real del actor), una chica guapa y feliz que le saca de quicio con su sonrisa. César es infeliz y lo único que alivia ese dolor es ver sufrir a los demás, así que pone todo su empeño en borrar la sonrisa de la chica y hacerla tan desgraciada como él se siente. Balagueró y su equipo consiguen diferenciar claramente los mundos de los protagonistas dotando de luz y espacios abiertos el mundo de Clara y de oscuridad y clandestinidad el de César.
La película se sustenta principalmente en la construcción del protagonista, uno de los villanos más carismáticos del cine español, que es malo porque sí. No tiene coartada ni justificación y representa esa parte cruel que todos tenemos dentro llevada al extremo. También muy loables son las interpretaciones de la niña Iris Almeida, en la piel de Úrsula, personaje tan maligno y retorcido como el de Tosar, y de Petra Jiménez (conmovedora) como la vecina anciana y cariñosa.
Sin duda la película más redonda del director que cuenta con un final impactante y, por qué no decirlo, doloroso y cruel.
VALORACIÓN:

viernes, 14 de octubre de 2011

INFILTRADOS

No todos los remakes son malos.
Y la prueba está en Infiltrados, genial thriller de Martin Scorsese que retoma Internal Affairs, la película de los hongkoneses Andrew Lau y Alan Mak. Como no he visto la obra original no voy a entrar en comparaciones así que me centraré en la nueva versión.
Frank Costello (Jack Nicholson) es el capo de la mafia de Massachussets que acoge a un niño bajo su protección. Años después Colin Sullivan (Matt Damon), ese muchacho ya crecidito, entra/se infiltra en el cuerpo de policía de la ciudad ascendiendo rápidamente a la Unidad de Investigaciones Especiales, la cual se encarga de vigilar e intentar acabar con la banda de Costello. Al mismo tiempo Billy Costigan (Leonardo DiCaprio), otro joven policía, es el encargado de infiltrarse en la banda del mafioso. De este modo los dos policías, que desconocen la existencia del otro, se verán enfrentados no sólo en lo profesional sino también en lo personal (y hasta ahí puedo leer, por si alguien no la ha visto).
Con un montaje excepcional y un ritmo que no decae a lo largo de los 149 minutos que dura, unos diálogos abrumadores y mal sonantes, y unos personajes carismáticos muy bien escritos e interpretados, Infiltrados supone una obra magistral más en la carrera de su director. Leonardo DiCaprio, nuevo actor fetiche de Scorsese, vuelve a demostrar lo que todo el mundo sabe ya, que es uno de los actores vivos más grandes. Matt Damon mejora mucho con el paso del tiempo y en esta ocasión borda su papel. Para Jack Nicholson no hay palabras, a ratos contenido, a ratos pasado de rosca, pero siempre genial. Sorprende la interpretación de Mark Wahlberg, actor por el que nunca he dado un duro (euro para los más modernos), que aquí se mete y muy bien metido en la piel de un policía chulo, prepotente y desagradable, así como las intervenciones de Martin Sheen, Alec Baldwin y la chica de la función, Vera Farmiga.
Martin Scorsese vuelve a demostrar que es uno de los directores de cine más grandes de la historia. Sabe tratar el material que tiene entre manos con respeto, elegancia y sabiduría. Convierte casi todo lo que toca en clásicos, en especial aquello que tiene que ver con mafias, policías y ladrones (Malas Calles, Taxi Driver o Uno de los Nuestros son solo algunos ejemplos).
VALORACIÓN:

sábado, 1 de octubre de 2011

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS

Urbizu + Coronado = Buen Tándem Cinematográfico.
Enrique Urbizu se caracteriza por dejar pasar largos periodos de tiempo entre sus películas, de manera que cuando llegan se despierta cierta expectativa entre el público. De su filmografía destacan sobre todo los thrillers (género en el que parece sentirse cómodo) La Caja 507, Todo Por La Pasta y la que ahora nos ocupa, No Habrá Paz Para Los Malvados.
Esta última cuenta como el inspector de policía Santos Trinidad (un Jose Coronado muy entregado) comete un triple asesinato tras una noche de borrachera, como tantas otras, dejando por error un testigo libre. A partir de entonces empieza una cruzada para eliminar a quien podría incriminarle, llevándose por delante a todo aquel que se entromete en su camino y saltándose, evidentemente, la ley a la torera. Paralelamente, la juez Chacón (interpretada por Helena Miquel "Las Flores Azules") inicia la investigación de los tres asesinatos para dar con el criminal.
Una película con un ritmo muy pausado, con muchas secuencias de Coronado andando, conduciendo, bebiendo, espiando, matando a bocajarro y con pocos diálogos, aunque justos y necesarios para desvelar el argumento (quizás prescindible la conversación de la juez con su hijo, que no aporta nada a la trama). La película mejor rodada por el director hasta la fecha, aunque no la mejor en su conjunto, cuenta con unas posiciones de cámara muy originales que la dotan de algo de ritmo (que falta le hace). La fotografía y ambientación son tan decadentes y sucias como el protagonista y la música, que pasa casi desapercibida, acompaña a la acción de manera correcta y eficaz. Lo más destacable es la interpretación de Jose Coronado que a medida que madura gana matices, fuerza en la mirada y en los gestos y profundidad en la voz.
VALORACIÓN:

viernes, 30 de septiembre de 2011

LOS AMOS DE BROOKLYN

Si "The Wire" saltara al cine...
No nos llevemos a engaño, no es una adaptación de la gran serie de la HBO al cine como el reciente  caso de Sexo en Nueva York 2, pero bien podría serlo. La nueva película de Antoine Fuqua (rodada en el 2009 y estrenada en España con dos años de retraso), trata las Vidas Cruzadas de tres policías en una de las zonas más conflictivas de Brooklyn. Richard Gere (sorprendente) es Eddie, un veterano policía a una semana de jubilarse al que poco le importa ya su trabajo y lo único que busca es pasar desapercibido. Cuando le encargan enseñar a dos novatos se ve involucrado en un desafortunado tiroteo que le servirá de revulsivo en su carrera. Ethan Hawke (estupendo) es Sal, un padre de familia numerosa que se ve abocado a la corrupción para poder sacar adelante a los suyos y que aprovecha las redadas contra las mafias de la droga para sisar el dinero decomisado. Don Cheadle (creíble en su personaje) es Tango, un policía infiltrado en una de las bandas que trafica con drogas que ve (y nos hace ver) que no hay tanta diferencia entre buenos y malos. Se completa el cast con un plantel de actores secundarios recuperados para el cine como Ellen Barkin, Lili Taylor o Wesley Snipes, así como alguna aparición de actores de la ya mencionada "The Wire".
Las mayores bazas del film son las interpretaciones, unas historias que atrapan y un montaje hilvanado para provocar emociones tan diversas como desasosiego, estrés y empatía por unos personajes, a priori, bastante antipáticos. Lo peor, sus 132 minutos de duración, que alargan demasiado algunas situaciones que se podrían resolver rápidamente como las escenas familiares de Sal o sus discusiones de machitos con sus colegas. El final, con esa mirada fija al horizonte de Eddie, deja sobrecogido por la soledad que transmite tanto el personaje como el actor.
VALORACIÓN:

viernes, 16 de septiembre de 2011

THE CODE

¿Me ayudas a robar dos huevos?
Ripley (Morgan Freeman) es un veterano ladrón que trabaja según el "Código" de los ladrones que consiste en realizar el encargo, cubrir al compañero y no colaborar nunca con la policía. Para su siguiente robo necesita la colaboración de Gabriel (Antonio Banderas), al que ha estado observando en sus robos de poca monta, para entrar en una cámara acorazada y hacerse con dos huevos de Fabergé valorados en veinte millones de dólares cada uno.
Enésimo flojillo trabajo de Banderas en USA, donde ni siquiera llegó a estrenarse en cines, dirigido por Mimi Leder (Deep Impact, El Pacificador). Cuenta, como muchas otras películas han hecho antes, un complicadísimo robo y toda la preparación que los protagonistas han de llevar a cabo para conseguirlo. No tiene gracia ni emoción y a pesar de alguna escena de acción muy bien filmada, como la inicial en el metro de Nueva York, es repetitiva, con un guión previsible, diálogos simplones y unas interpretaciones desganadas y pasadas de rosca (Banderas, esto va por ti).
VALORACIÓN:

lunes, 12 de septiembre de 2011

AMOR A QUEMARROPA

Paseo de la fama.
Amor a quemarropa, escrita por Quentin Tarantino y reescrita y dirigida por Tony Scott en 1993, narra la historia de amor de Clarence (Christian Slater en sus mejores momentos) y Alabama (una Patricia Arquette que parecía que daría mucho de qué hablar). Interpretan a un vendedor de cómics y a una prostituta que tras una noche de sexo se enamoran y se casan. Pero no lo tendrán nada fácil, ya que para alejar a Alabama de la prostitución se tendrán que enfrentar a su chulo (Gary Oldman) y a una serie de maleantes que les harán pasar una luna de miel sangrienta y muy, muy violenta.
Si el nombre del guionista, el director y los protagonistas no es suficientemente llamativo, atención a la ristra de secundarios de Super Lujo: Val Kilmer (interpretando a Elvis), Brad Pitt (como un fumeta con mucha facilidad de palabra), James Gandolfini (como matón de una banda de gángsters), Michel Rapaport (aspirante a actor y amigo del protagonista), Chris Penn y Tom Sizemore (dos policías poco ortodoxos), Samuel L. Jackson (en una breve intervención como camello) y sobre todo Christopher Walken (malo entre los malos) y Dennis Hopper (padre del protagonita) que interpretan la mejor escena del film y con los mejores diálogos demostrando su valía como actores y como estrellas.
Entretenida, divertida, con algunos diálogos chispeantes y mucha adrenalina y testosterona, es una película menor en la carrera de Tarantino y, pese a que pierde con los años, sigue siendo de lo mejor de Scott.
VALORACIÓN:

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA PIEL QUE HABITO

The Skin I Live In-La Piel Que Habito.
La esperadísima nueva película de Pedro Almodóvar sorprende por su mezcla de géneros (del thriller al drama más sobrecogedor, con toques de comédia almodovariana y de terror).Pero sobretodo vemos el maduro trabajo de un realizador que ha crecido haciendo cine y ha pasado de la espontaneidad de sus primeros trabajos (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Laberinto de pasiones), al perfecto planteamiento de escenas que La piel que habito nos regala. Todo está estudiado en esta película, el inicio y el fin de cada una de sus secuencias, el tono en que hablan sus personajes y como no se sorprenden ante situaciones que el espectador (yo) mira con la boca abierta de lo inverosímiles e improbables, aunque eso sí, fascinantes.
Elena Anaya sobresale por encima de todos los actores, "habitando" el personaje de Vera, una mujer preciosa y atormentada por la vida que le ¿da? Antonio Banderas, el cual vuelve a ser secuestrador (Átame!), aunque en esta ocasión mostrando su lado más perverso y maquiavélico.
Alberto Iglesias vuelve a acompañar las imágenes de Almodóvar, como nadie antes ha sabido hacer, con una partitura bella y misteriosa.
VALORACIÓN:

sábado, 13 de agosto de 2011

EL CASO FAREWELL

Espías durante La Guerra Fría.
Al ver el trailer de la película en seguida me sentí atraído, tenía ese aire de thriller de finales de los ochenta y principios de los noventa como Ejecutivo ejecutor, Presunto inocente o Frenético. Incluso la voz que dice el título de la película me retrotraía a esa época en la que un narrador nos decía los títulos en castellano, por si aún no teníamos el nivel suficiente de inglés (vamos eso me imagino yo).
En El Caso Farewell nos encontramos con un thriller pausado en la primera mitad y un poco más rápido en la segunda, aunque no es para nada un producto amerícano de esos que marean con un montaje y música acelerados. En este caso, la música es de lo más destacable. Compuesta por Clint Mansell que ya nos regaló los oídos con la banda sonora de La fuente de la vida de Darren Aronofsky. Y el montaje ayuda a introducirse en la vida de Guillaume Canet, un francés trabajando en Moscú que se ve involucrado en un caso de espionaje de gran importancia para la disolución del régimen comunista ruso, y de su compañero de hazañas, el director Emir Kusturica que sale bastante airoso como actor. Hay demasiada información en el film, de manera que a los que no estén muy puestos en temas de política de los años 80 (como es mi caso) se nos escaparan muchas de las cosas que en ella se dicen y muestran.
Así que una vez vista me he quedado con la necesidad de volver a verla porque seguro que me he perdido mucho (y no solo por alguna cabezadilla que di en el cine...)
VALORACIÓN: