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martes, 22 de mayo de 2012

SOMBRAS TENEBROSAS

La família ¿Addams?... ¿Monster?... ¡Collins!
El universo creado por Tim Burton a lo largo de sus 16 largometrajes ya ha dejado de ser innovador y extraño para el público. Quién más quién menos está familiarizado con sus mundos oscuros de aire gótico, lo cual hace que cualquier película que estrene resulte reconocible y fácilmente identificable por su estética. Aunque la mayoría de ellas se sustentan en esa estética también gozan de grandes interpretaciones, historias de peso, tramas interesantes, música envolvente del siempre acertado Danny Elfman, un sentido del humor bastante irreverente y una atmósfera raruna de cuento de brujas.
SOMBRAS TENEBROSAS (Dark Shadows en su versión original), tiene algo de todo esto, pero se aleja bastante, en cuanto a calidad, de sus obras más logradas como la mágica EDUARDO MANOSTIJERAS, sus particulares aproximaciones al mundo de Bruce Wayne en BATMAN y BATMAN VUELVE, la emotiva y bella BIG FISH o el curioso biopic del peor cineasta del mundo ED WOOD.
Basándose en una serie de éxito de la televisión americana de los años 60 y principios de los 70, Burton ha realizado, de nuevo, una historia para lucimiento de su actor fetiche Johnny Depp. Este se enfunda en la blanquecina piel y los afilados colmillos del vampiro Barnabas Collins (personaje que, curiosamente, no aparecía en la serie televisiva hasta el capítulo 210) quien, maldecido por la bruja Angelique (Eva Green) ha pasado los últimos dos siglos enterrado y vuelve en plena década de los 70 para recuperar el tiempo perdido. En su impresionante mansión viven los últimos Collins, una familia a la que persigue la maldición de Angelique, aún viva, la cual les ha arrebatado su poder económico y social. Barnabas está dispuesto a devolver a su familia el poder y el estatus que les pertenece.
Me da la sensación que Burton ha querido contar demasiadas cosas (por otra parte lógico, ya que comprime en un par de horas cientos de capítulos) dejando de lado a la mayoría de secundarios, que en algunos casos no son más que figurantes con frase. Así Jackie Earle Haley está muy desaprovechado. Un actor de tal categoría y que, además, cuenta con un personaje que a priori resulta bastante interesante debería tener más peso aunque esto represente dejar un poco de lado a Depp. Al contrario, a Jonny Lee Miller se lo podrían haber ahorrado pues su personaje no aporta nada a la historia y se pasea por los platós como alma en pena.
Como ya he comentado, Burton cuida mucho la estética de sus películas y esta no podía ser menos. El maquillaje, la peluquería, la dirección artística, el vestuario, los efectos visuales están más que correctos. Pero a veces descuida detalles como cuando Barnabas se quema por los rayos del sol entrando en contacto con su piel, y en cambio un par de secuencias después lo vemos paseando por unos acantilados con su enamorada bajo un espléndido sol sin que sufra ningún desperfecto. No se yo si unas gafas de sol y un paraguas son suficientes para evitar quemaduras en la sensible piel de un vampiro.
La historia que nos cuentan, bañada de bastante humor, no resulta todo lo interesante que podría. No me ha disgustado del todo, pero creo que parece un capítulo piloto de una serie de televisión con cierto olor a naftalina y tono viejuno.
VALORACIÓN:

lunes, 16 de abril de 2012

LOS IDUS DE MARZO

El voto es para...
George Clooney se ha valido de la obra de teatro "Farragut North" para su nueva película como director. No podía haber escogido un momento más oportuno para contar esta historia que, aunque no aporta nada nuevo cinematográficamente hablando, a día de hoy está en boca de todos. La corrupción política, las triquiñuelas de los candidatos para llegar al poder robando votos a sus contrincantes a cualquier precio, las traiciones y engaños... Clooney se está creando una carrera bastante sólida como director (yo lo prefiero antes que de actor) que podríamos emparentar a la de Robert Redford o Sydney Lumet, directores de conocido activismo político que han aprovechado la menor ocasión para dejar claras sus posturas izquierdistas tanto en thrillers como en dramas.
Hay que reconocer que Clooney es un tipo inteligente y sabe rodearse de buenos amigos y colaboradores de calidad contrastada que dotan al producto final de un cierto pedigrí. Atención al espectacular reparto: Ryan Gosling, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle y el propio George Clooney. Todos han demostrado a lo largo de los años que como mínimo saben estar correctos en papeles de diferente índole. Aquí dan vida a personajes más o menos desagradables, pero muy humanos y reconocibles. Gosling es Stephen Meyers, un joven idealista director de comunicación en la campaña de Mike Morris (Clooney), un demócrata en pugna por conseguir ser el próximo presidente de Estados Unidos, al que le dirige la campaña Paul Zara (Hoffman). Estamos en época de primarias, así que debe competir con un compañero de partido al que le dirige la campaña el implacable Tom Duffy (Giamatti). Durante la campaña Meyers verá a qué extremos se puede llegar para alcanzar el éxito político y será víctima y verdugo en un juego de traiciones.
Aplaudo la labor del Clooney guionista que junto a Beau Willimon y Grant Heslov (nominados al Oscar al mejor guión adaptado) han creado unos diálogos rápidos, contundentes y con un toque de ironía que le van muy bien al tono de la película. Como también le va muy bien la banda sonora creada para la ocasión por mi idolatrado Alexandre Desplat que resulta tan excepcional como es de esperar en alguien de su talento. Una vez más se demuestra que la música en el cine es una parte fundamental para transmitir emociones y para dotar de ritmo al relato.
En una revista leí que LOS IDUS DE MARZO es la crónica de una decepción. Yo aún diría más, es una radiografía de la condición humana y lo fácil que es corromperse independientemente de creencias y colores.
VALORACIÓN:

sábado, 14 de abril de 2012

BLANCANIEVES

Mirror, mirror... espejito, espejito!
De vez en cuando aparecen en cines varias versiones de una misma historia. Ya ocurrió, por ejemplo, con Robin Hood en el año 1991 (ROBIN HOOD, EL MAGNÍFICO vs. ROBIN HOOD, PRÍNCIPE DE LOS LADRONES). Ahora le llega el turno a la BLANCANIEVES de Tarsem Singh que deberá entrar en una absurda competición con BLANCANIEVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR de Rupert Sanders. Ambas parten de la misma base, el clásico cuento de los hermanos Grimm, pero han tomado derroteros diferentes. La obra de Sanders mostrará un mundo más adulto, oscuro y tenebroso donde una guerrera princesa enfundada en una armadura y con espada en mano deberá luchar contra la hermosa y malvada reina. (Esta será la ganadora en recaudación pues recordemos que la protagoniza la rancia de Kristen Stewart alias "la crepúscula"). Sin embargo, Tarsem ha preferido seguir una línea más cercana a Disney y hacer una cinta familiar, divertida y ligera pero no por ello insulsa.
La joven Blancanieves (Lilly Collins) vive recluída por su madrastra (Julia Roberts) en el castillo donde nació. Con su madre muerta y su padre desaparecido, la joven se siente desvalida por lo que decide confiar en la pérfida reina cediéndole el control sobre ella y su reinado. Al cumplir la mayoría de edad la princesa decide salir a explorar el reino y descubre que los súbditos viven en precarias condiciones. Trabajan duramente para pagar unos altísimos impuestos a la reina, por lo que están obligados a vivir en la miseria. Siete enanitos ayudarán a la princesa a recuperar el trono, que le pertenece por nacimiento, y a conquistar a un apuesto príncipe (Armie Hammer) que ha llegado a sus tierras en busca de aventuras.
Tarsem, de origen indio, ha creado un mundo luminoso, hipercolorista e incluso kitsch que recuerda a las películas de Bollywood. No hay más que ver el desenfadado final con canción y coreografía incluídas. Una película muy naïf en la que todos los actores parecen estar disfrutando de sus personajes. Entre ellos destacan la divina Julia Roberts, que aporta a su reina las justas dosis de carisma, perversión y comicidad, así como el joven Armie Hammer, divertidísimo, que con solo tres películas estrenadas se ha convertido en la nueva revelación de Hollywood.
Debo comentar el maravilloso vestuario creado por la recientemente fallecida Eiko Ishioka, habitual colaboradora del cine de Tarsem, que se dió a conocer al gran público al crear el vestuario del DRÁCULA DE BRAM STOKER de Coppola por el cual ganó el Oscar.
Una película para ver en família, en pareja, con amigos o a solas, pero para verla sin prejuicios. Promete lo que da, aventura, humor, diversión y romanticismo.
VALORACIÓN:

lunes, 2 de abril de 2012

CHRONICLE

Héroes cotidianos.
De un tiempo a esta parte viene siendo habitual, tanto en cine (WATCHMEN, KICK-ASS) como en televisión (MISFITS, HEROES), encontrar historias de gente normal a la que le pasan cosas extraordinarias.
CHRONICLE tiene puntos en común, sobre todo, con las dos series mencionadas.
Tres amigos del instituto descubren un cráter que alberga un cristal de otro planeta. Cuando entran en contacto con el misterioso mineral empiezan a desarrollar poderes. Así, de la noche a la mañana, descubren que tienen súper fuerza, telequinesis y, lo más importante (y chulo)... pueden volar.
Josh Trank, director debutante en cine, nos cuenta esta fantasía con cámara subjetiva de modo que la cinta tiene ese aire de "falso" documental, supuestamente rodado con la cámara de video de uno de los protagonistas.
Este tipo de películas, rodadas con cámara en mano, me desagradan y me gustan precisamente por lo mismo; porque integran al espectador en lo que se está contando como si fuera uno más de la historia. ¿Por qué esto es motivo para que no me gusten? Porque en muchas ocasiones consiguen justo el efecto contrario, que no me identifique con lo que se está contando y no me sienta parte del relato. Entre los movimientos bruscos de cámara, que normalmente me provocan mareo, las imágenes con exceso de grano, que para mi gusto afean la fotografía, así como el hecho de que de repente deje de haber una única cámara para narrar los acontecimientos, apareciendo distintos ángulos y planos en los que se ve a todos los protagonistas actuando (incluso al que se supone que lo está filmando todo)... me paso más rato analizando y descubriendo errores que disfrutando de la peli. Con CHRONICLE, hay un poco de todo, pero más bien consiguió atraparme. A pesar de que tiene los tres fallos que he comentado anteriormente, también tiene un buen argumento, con un mejor desarrollo, unos personajes redondos, muy cercanos y ese punto de fantasía, de sueño hecho realidad, que tanto me gusta.
Es muy entretenida y divertida en su primera mitad que sirve para presentarnos a los personajes. Vamos descubriendo poco a poco cómo van adquiriendo sus poderes, cómo se entrenan para desarrollarlos y perfeccionar sus habilidades. Es muy emocionante verlos jugar a fútbol entre las nubes. En cambio la segunda mitad se convierte en una cinta inquietante a la par que sombría en la que los accidentes, más o menos provocados, y las muertes se van sucediendo. Uno de los personajes va desarrollando su faceta de supervillano, convirtiendo el tramo final en la lucha del "bien" contra el "mal".
Una grata sorpresa, fresca, divertida, inteligente, con interpretaciones naturales, dirigida con destreza y con efectos visuales muy correctos.
VALORACIÓN:

lunes, 26 de marzo de 2012

MI SUPER EX-NOVIA

Nunca te líes con una super heroína.
A ver si a alguien le suena esto: tarde de domingo, después de comer, siesta en el sofá, cualquier canal al azar puesto en la tele, película insulsa... Pues eso me ocurrió hace unas semanas. El resultado: sensación de haber perdido el tiempo.
Hay películas malas, otras son vergonzosas, algunas prescindibles y luego está MI SUPER EX-NOVIA que es las tres cosas a la vez.
Tengo debilidad por las películas de super héroes. De hecho, entre mis películas favoritas se encuentran las versiones de BATMAN de Tim Burton y las más actuales aproximaciones al hombre murciélago de Christopher Nolan. Soy un incondicional del universo X-MEN y aún me emociono viendo las películas de SUPERMAN de los "Richards" (Lester y Donner). Me suelo tragar todo lo que tenga algo que ver con poderes, héroes y adaptaciones de cómics. Esto, que puede parecer un gesto inocente, en ocasiones es más una aproximación al suicidio o aún peor: a la tortura china.
Ivan Reitman, rey de la comedia americana de la década de los ochenta y padre de Jason (YOUNG ADULT), quiso poner un toque de humor y de feminidad al, por excelencia, mundo de hombres que salvan a la humanidad con sus extraordinarias capacidades. Para ello contó con un pobre guión de Don Payne, autor y productor de la mítica serie "Los Simpson", al que seguramente se le podría haber sacado algo más de partido.
Uma Thurman, que tras el díptico KILL BILL se decantó por proyectos esencialmente cómicos, se calza las mallas de la Chica-G. Su álter ego, Jenny Johnson, conoce en un accidente fortuito a Matt (Luke Wilson) y se enamora de él en el acto. El muchacho cree haber encontrado a la pareja ideal. Pero el amor nublará los sentidos de la justiciera convirtiéndola en una novia extremadamente celosa, posesiva y manipuladora así que Matt decide romper con ella. Si a esto le sumamos la super fuerza y la super velocidad de Jenny, el caos está servido.
Es cierto que la película está plagada de situaciones cómicas que pueden arrancar alguna sonrisilla e incluso alguna carcajada furtiva, pero el aroma que desprende toda la producción es de telecomedia barata. ¡Solo le faltan las risas enlatadas!
Desde las primeras secuencias se intuye el bodrio que va a resultar tan disparatado proyecto. Los actores están completamente desubicados. Thurman se esfuerza por parecer sexy y dura como Chica-G y torpe y graciosa como Jenny, pero no consigue ni una cosa ni la otra. Wilson está soso y parece que trabaja con desgana. El resto del reparto es prescindible e insulso.
Los efectos visuales son pasables aunque da risa, por lo patético, cosa que no creo que fuera la intención, el tiburón del clímax final.
Más vale huir de ella, aunque sea lo "único" que ponen en la tele a la hora de la siesta. Siempre quedan los documentales de La 2 que son ideales para echar una cabezadita.
VALORACIÓN:

viernes, 23 de marzo de 2012

YOUNG ADULT

¿Despreciable?, ¿deprimida?, ¿equivocada?
Cuando Jason Reitman (director) y Diablo Cody (guionista) juntaron sus talentos para contar las andanzas de una adolescente embarazada en la divertida y emocionante JUNO del año 2007 se intuían futuras colaboraciones entre ellos. Reitman logró superarse a sí mismo dos años después con la magistral UP IN THE AIR y sin la ayuda de la estimable guionista, la cual no tuvo tanto ojo ni tino al escribir JENNIFER’S BODY, tremenda memez. Mis ganas de ver una nueva película de tan singular pareja iban creciendo y mis expectativas ante YOUNG ADULT eran más que altas. Después de verla solo puedo decir que me siento decepcionado. Quizás parte de la culpa es mía por esperar tanto de ellos, pero una parte aún mayor de culpa es del pobre guión que Cody ha elaborado. De todos los personajes que desfilan por la cinta solo el de Charlize Theron, protagonista absoluta, tiene sustancia y carisma. Me hace preguntarme qué parte estaba ya en el guión y qué partes han aportado la propia actriz y el director. El resto de personajes oscilan entre sosos, ridículos y antipáticos, cuando la idea es justo la contraria, la que ha de caer mal es Charlize.
Mavis Gray (Theron) es una negra, me explico, una escritora que redacta textos para otros que se llevan la fama y el prestigio. La serie de novelas para jóvenes-adultos en la que lleva años trabajando está llegando a su fin justo en el momento en que Gray atraviesa una crisis existencial. Para intentar superar dicha crisis, Gray regresa a su pueblo natal con la idea de recuperar a su amor de instituto, que está casado y acaba de ser padre. Sola, deprimida y algo más alcohólica de lo que debería, encontrará un aliado en un ex compañero de clase al que acostumbraba a marginar y a menospreciar.
Si algo hay que agradecerle a la cinta de Reitman es que rompe los esquemas de narración de la comedia clásica de Hollywood y confecciona una comedia oscura y ácida. La película es muy lineal, todo transcurre poco a poco casi sin darnos cuenta y en momentos me hizo desconectar (y eso qué solo tiene una trama…).
Han querido ser tan outsiders que se han olvidado de conectar con el público y la respuesta en taquilla ha sido nefasta tanto en nuestro país como en otros lares. Pero no todo es desastroso: Charlize Theron está estupenda interpretando a Gray y su compañero de andanzas, Patton Oswalt, no se queda a la zaga. La pena es que el resto me importó un pimiento.
VALORACIÓN:

sábado, 17 de marzo de 2012

LA INVENCIÓN DE HUGO

Martin Scorsese 3D.
No tengo suficientes palabras para agradecer a Martin Scorsese su ecléctica y maravillosa carrera cinematográfica. A lo largo de los años nos ha regalado obras maestras de géneros dispares: desde el drama de época al musical pasando por los thrillers de mafiosos, atreviéndose con la religión, con el juego y con la corrupción policial. Le faltaba, entre otros pocos géneros, la aventura, la fantasía infantil (o quizás no tanto) que ahora trata en la deslumbrante LA INVENCIÓN DE HUGO. Siempre innovador y arriesgado, Scorsese se aprovecha de los avances técnicos para enriquecer sus películas. En esta ocasión ha sabido usar las 3D como parte de la narración, como vehículo para adentrar al espectador en el fantástico mundo que habita Hugo. Así dota a la cinta de profundidad y de una belleza espectacular. Ojalá todas las películas 3D persiguieran objetivos similares a estos en lugar de buscar recaudaciones abultadas en detrimento de la calidad.
Hugo Cabret (Assa Butterfield), hijo huérfano de un relojero e inventor que trasladó a su hijo sus habilidades y su pasión por el cine, vive oculto en la estación de tren de Montparnasse en París, donde se ocupa del mantenimiento de los relojes. En su guarida mantiene el único recuerdo que le queda de su padre, un autómata que sabe escribir y al que le faltan piezas del mecanismo. Hugo tratará de conseguir tales piezas, aunque sea robando en la tienda de juguetes del señor Georges (Ben Kingsley), con tal de arreglar el robot y ver si lo que este escribe es un mensaje que su padre le dejó al morir. Paralelamente a las aventuras del niño, conoceremos la historia de Georges y el extraordiario pasado de este en relación con los inicios del cine.
Ya se ha dicho en innumerables ocasiones que Scorsese ha hecho un homenaje al cine. Yo añadiría que es una oda de amor y admiración a su profesión.
Como es habitual en sus películas, los aspectos técnicos están tan cuidados como los artísticos. Me atrevería a decir que rozan la perfección. Atención al vestuario, la fotografía, el maquillaje, la peluquería, los efectos visuales y sonoros, la música, el montaje, los decorados y, muy especialmente, a la dirección, a la que no puedo calificar de menos que excelente. Se merecía, si no los 11 Oscar a los que optaba, 7 u 8 premios incluyendo el de dirección y el de mejor película.
No me explico el fracaso comercial que ha supuesto en los Estados Unidos, cuando Hugo tiene todos los números para convertirse en un éxito de taquilla. En el resto del mundo está yendo mejor, aunque tampoco es un gran éxito. Una pena porque es una gozada para todos los sentidos y para todos los públicos. Pura magia para soñar, para disfrutar.
VALORACIÓN:

jueves, 15 de marzo de 2012

LOS DESCENDIENTES

Hawái en familia.
Alexander Payne es uno de esos directores que se ha ido labrando una carrera de prestigio con cintas tan irregulares como carismáticas. Película tras película ha sorprendido por lo diferente y original de las propuestas presentadas, pero a pesar de ello aún sigue siendo un desconocido al que muchos llaman "el director de ENTRE COPAS". Ya es hora de que su nombre brille y sea reconocido por su increíble talento y por el resto de películas que ha dirigido ya que, sin desmerecer ENTRE COPAS, son como mínimo igual de interesantes.
Con LOS DESCENDIENTES se ha propuesto volver a sorprender y lo hace ambientando la historia en Hawái. Por un lado, el Hawái que muchas veces se ha mostrado en las películas con sus playas, sus palmeras, su exótica vegetación y esos surfistas cachas que montan las olas como si pasearan por un prado. Por otro lado, también muestra ese Hawái menos paradisíaco, ese que habitan los lugareños día a día, con sus barriadas más humildes, sus zonas residenciales y extensos terrenos de vegetación salvaje preparados para edificar y transformar lo natural en comercial. En este conjunto de islas del Pacífico vive Matt King (George Clooney), un padre de familia que deberá tomar las riendas de su vida y de la de sus hijas cuando su mujer queda en coma tras un accidente náutico. Enfrascado en la venta de unas tierras heredadas de antepasados isleños y los consecuentes enfrentamientos con el resto de familiares, tendrá que lidiar además con dos hijas, una pequeña pero precoz, otra adolescente rebelde y problemática.
Ya comenté en la crítica de MONEYBALL el, a mi entender, demasiado bombo que se le ha dado al trabajo de Clooney que, si bien es correcto, dista mucho de ser una gran interpretación. Yo lo prefiero en UP IN THE AIR o en OCEAN'S ELEVEN donde muestra muchas más caras y matices. En la peli que ahora comento se limita a poner miradas perdidas o a levantar la ceja como Carlos Sobera en los concursos que presenta. Es justo decir que el personaje que le toca interpretar le obliga a hacer un trabajo de contención importante y lo hace muy bien, pero tampoco es para tanto.
La cinta está elaborada con brillantez, a ratos bella, a ratos emocionante, a ratos fresca, a ratos divertida, a ratos trascendente pero siempre sencilla e inteligente. Es una pena que algunos momentos se me hicieran tan largos y que ciertas situaciones me parecieran tan previsibles como la resolución de la venta de las tierras o todo lo que envuelve al personaje de Matthew Lillard.
VALORACIÓN:

lunes, 5 de marzo de 2012

J. EDGAR

Y con él, nació el FBI.
Clint Eastwood es un director de cine hecho a sí mismo a base de trabajo. Con los años ha ido ganando no solo experiencia delante y detrás de las cámaras sino también como persona, lo cual le ha servido para enriquecer sus largometrajes de personajes e historias excelentes. En esta ocasión nos relata de manera sobria, seria y elegante la vida de uno de los hombres más importantes y de más poder del siglo XX en los Estados Unidos de América. J. EDGAR Hoover fue el creador del FBI y su director durante más de 50 años sobreviviendo a ocho presidentes y tres guerras. Hoover era un hombre temido y respetado que no dudaba en saltarse las normas y la legalidad con tal de proteger a su país pero también era un hombre que vivía acomplejado por su homosexualidad. Eastwood cuenta su vida sin dejarse las partes más privadas aunque sin hacer exhibicionismo barato. La película en ningún momento busca el amarillismo. Se nota la complicidad entre el director y el sutil guión escrito por Dustin Lance Black (autor del libreto de MI NOMBRE ES HARVEY MILK) a la hora de no enjuiciar a tan temible personaje y de limitarse a narrar parte de la historia americana desde la perspectiva y la arriesgada voz en off de dicho individuo.
La cinta no está siendo de las más comerciales de su director en España aunque tampoco se puede considerar un fracaso. Es posible que el público potencial del cine de Eastwood no la elija por la antipatía que despierta Hoover y por la complejidad de la trama.
Yo pienso que hay que verla. Por la extraordinaria interpretación de Leonardo DiCaprio, la verdadera estrella del film, que dota a su personaje de emociones reprimidas, contenidas y de una fuerza en la mirada, en los gestos y en la voz que solo los grandes actores saben transmitir tan bien. Por la fotografía de Tom Stern y el tono sombrío que aporta al relato. Por la siempre eficaz y sutil música de piano del propio Eastwood. Por el eficiente elenco de secundarios con una Judi Dench, como madre del protagonista y fuente de sus complejos con la sexualidad, a la cabeza, la fiel secretaria interpretada por Naomi Watts o Armie Hammer (¡qué bien lo hace este chico!) como mano derecha de Hoover en el FBI y compañero-amante a lo largo de toda su vida. Porque todo en ella funciona bien. ¿Todo...? No. El maquillaje para envejecer a DiCaprio y Hammer es tirando a patético. Con lo bien que estaba Meryl Streep a los ochenta años en LA DAMA DE HIERRO, ¿por qué estos están tan mal?
VALORACIÓN:

miércoles, 29 de febrero de 2012

MONEYBALL

Rompiendo las reglas.
Voy a empezar reivindicando la figura de Brad Pitt como uno de los mejores actores que hay en estos momentos. Pitt lleva toda su carrera luchando contra la genética, que ha servido a numerosos envidiosos para desprestigiarlo como actor. Señores, se puede ser tremendamente bello y a la vez un intérprete de nivel y aquí tenemos un claro ejemplo. MONEYBALL le ha valido a su protagonista numerosas nominaciones a premios de prestigio pero en ninguno de los casos se le ha concedido galardón alguno. ¿Por qué todo el mundo se deshace en elogios hacia George Clooney por su normalita e incluso sosa interpretación en LOS DESCENDIENTES y Brad Pitt, que se mete de lleno en la piel del director deportivo de los Athletics de Oakland, ha pasado tan desapercibido?
MONEYBALL, basada en hechos reales, cuenta la historia de Billy Beane (Pitt), un ex jugador de béisbol reconvertido en directivo de los Oakland que junto a su joven asistente Peter Brand (Jonah Hill), recién licenciado en económicas, aplicará patrones matemáticos para formar un equipo capaz de ganar la liga.
Si alguien se echa para atrás a la hora de ver la película, cuando lee el argumento, por el hecho de encontrarse ante una película de deportes y más concretamente de béisbol, tan desconocido entre nosotros, que no se lleve a engaño. El deporte es la excusa para contar una historia de superación y de ascensión al éxito, o al menos de intentar alcanzar ese éxito. No hace falta entender de dicho juego para ver y disfrutar la cinta de Bennet Miller. Este director, conocido por su biopic sobre el genial escritor TRUMAN CAPOTE, realiza una película sobria y de narrativa correcta que se sustenta en un guión muy sólido de los siempre interesantes Steven Zaillian y Aaron Sorkin (LA RED SOCIAL). No es una gran película pero sí es resultona y entretenida, ya que a pesar de las más de dos horas de duración el ritmo no decae ni la historia pierde interés, sino todo lo contrario. A medida que vas conociendo al personaje de Beane, su relación con su hija (maravillosa Kerris Dorsey, la cual cuenta y canta con una preciosa voz), con los jugadores de su equipo (atención a la escena en los vestuarios donde los derrotados jugadores parecen estar celebrando una victoria y Bean les sermonea por ello), con el entrenador (intenso Phillip Seymour Hoffman), con los asesores e incluso con su ex mujer (Robin Wright) más te enganchas a la historia la cual te logra contagiar de su energía optimista.
VALORACIÓN:

sábado, 11 de febrero de 2012

STAR WARS. EPISODIO I: LA AMENAZA FANTASMA

El retorno a los cines de La Guerra de las Galaxias en 3D.
Siempre es un lujo ver en pantalla grande un espectáculo visual y sonoro del nivel de Star Wars. En esta ocasión la excusa para reestrenar el primer episodio de la saga es la transformación de la película a las 3D. Y eso precisamente es lo que me resultaba menos atractivo cuando me planteaba volver a verla en cine, ya que estoy un poco escamado con la moda de pasar las películas a 3D con tal de sacarle más cuartos a los frikis (como yo). Al final la experiencia no ha sido tan desastrosa puesto que el señor Lucas, creador, guionista, productor y director de STAR WARS. EPISODIO I: LA AMENAZA FANTASMA, se lo ha trabajado bastante para que no pareciera que estamos viendo una película llena de recortables que es lo que suele ocurrir con tales transformaciones. Tridimensionar la película ha servido para dar profundidad a las secuencias y poca cosa más.
Vista con un poco de distancia, debo reconocer que la peli no está nada mal, aunque no goce del prestigio ni de la calidad de la trilogía original. Cuando hablo de calidad me refiero a nivel argumental, pues se sobreentiende que, al estar hecha veintidós años después de la ahora llamada STAR WARS. EPISODIO IV: UNA NUEVA ESPERANZA, los aspectos técnicos de la trilogía moderna están mucho mejor realizados y rematados.
En esta precuela nos trasladamos a los años de infancia de Darth Vader, cuando vivía en el planeta Tatooine con su madre Shmi y todavía se llamaba Anakin Skywalker, a la juventud de Obi-Wan Kenobi y al resurgir de los extintos caballeros Sith (los Jedi del lado oscuro de la Fuerza). La Federación de Comercio, bajo las órdenes de Darth Sidious (también conocido como el Emperador), ha sitiado el planeta Naboo que regenta la joven reina Padmé Amidala. El caballero Jedi Qui-Gon Jinn y su joven padawan (aprendiz) Obi-Wan la escoltaran, a lo largo de la galaxia, en su viaje a Coruscant, capital de la República, donde tratará de obtener ayuda del Senado y del consejo Jedi liderado por el maestro Yoda.
George Lucas supo rodearse de un plantel de flamantes actores de gran categoría para dar vida a los protagonistas de su nueva aventura galáctica entre los que destacan Ewan McGregor, Liam Neeson, Natalie Portman, Samuel L. Jackson, Ian McDiarmid, Jake Lloyd, Pernilla August y Terence Stamp, y para que los nostálgicos estuviéramos felices mantuvo a los droides R2-D2 y C-3PO.
De las seis películas que, por ahora, forman parte de la saga, esta es la más infantil y en ciertas ocasiones la más lenta e insulsa, pero cuenta con momentos estelares que quedan en la retina y en la memoria del espectador como la espectacular carrera de vainas o la genial pelea de sables luz de Qui-Gon y Obi-Wan contra el desaprovechado Sith Darth Maul. La música de John Williams es tan bella y monumental como cabe esperar de él destacando la que acompaña esta pelea precisamente, que cuenta con un sensacional coro que amplifica el dramatismo de la escena.
Para fans de toda la vida y para captar nuevos adeptos.
VALORACIÓN:

miércoles, 1 de febrero de 2012

MISIÓN IMPOSIBLE: PROTOCOLO FANTASMA

Ethan Hunt 4.
Hay que reconocerle a Tom Cruise que, a pesar de sus últimos fracasos comerciales en cine y sus locuras con la cienciología, es la columna vertebral o el núcleo de la saga de acción Misión Imposible y que con estas películas tiene el éxito asegurado y merecido.
A lo largo de los cuatro films realizados hasta la fecha hemos visto como cuatro directores, a cada cual más diferente del anterior, ponían su grano de arena y dosis de talento adaptando al cine la famosa serie televisiva que se popularizó entre los años 60 y 70. En MISIÓN IMPOSIBLE: PROTOCOLO FANTASMA (o sea, Misión Imposible 4) el encargado de dirigir tremendo espectáculo es Brad Bird, debutante en el cine de imagen real que cuenta en su haber con tres estupendas obras de animación como EL GIGANTE DE HIERRO y las muy loadas LOS INCREÍBLES y RATATOUILLE de Pixar. Este "debutante" sabe trabajar las escenas de acción con maestría y construye un collage de persecuciones, saltos, escaladas, disparos y explosiones que no tienen nada que envidiar a John Woo o Brian De Palma (no puedo decir nada de J.J. Abrams pues no he visto M:I3). Por otro lado, pienso que aún le queda mucho por mejorar en cuanto a la dirección de actores y a las escenas de transición que no quedan tan bien resueltas (el drama que vive el personaje de Paula Patton es un claro ejemplo de estas dos cosas) y que dan un toque bastante impersonal al conjunto. Una vez más nos encontramos con situaciones rocambolescas y, parafraseando al título, imposibles que son un gozo para los amantes de los blockbusters entre las que hay que destacar la escalada al edificio más alto de Dubai, y del mundo, por parte de Hunt. Sin embargo pienso que el momento más logrado es la doble falsa entrevista que se realiza en dicho edificio y que termina con una pelea de gatas que demuestra que las chicas, en esta cinta, están como mero objeto del deseo.
Aplaudo la incorporación en el equipo de Jeremy Renner, que parece destinado a heredar las sagas más importantes y exitosas de acción de los últimos años (en breve estrenará EL LEGADO DE BOURNE, la nueva versión de las aventuras del amnésico Jason Bourne, ya sin Matt Damon) y que destaca por su buena interpretación.
En dos palabras: puro entretenimiento.
VALORACIÓN:

lunes, 30 de enero de 2012

MILLENNIUM: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES

Caperucita Lisbeth contra los Hombres Feroces.
Reconozco que soy uno de esos especímenes que ha llegado virgen del universo Millennium a esta readaptación del best seller de Stieg Larsson. Ni he leído los libros ni he visto los telefilms suecos posteriormente retocados para su estreno en salas cinematográficas. De hecho, no me atraían demasiado las aventuras y desventuras de la señorita Salander hasta que David Fincher se interesó en adaptar la primera novela al cine.
Una vez vista MILLENNIUM: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES, me declaro fan del personaje de Lisbeth Salander y la formidable interpretación de Rooney Mara (actriz que ya está dando que hablar y ¡lo que le queda por delante!). Ella es la estrella indiscutible de la película aunque no hay que desmerecer los trabajos de Daniel Craig, Christopher Plummer, Stellan Skarsgård, Robin Wright ni del resto del reparto que, a pesar de ser menos conocidos entre nosotros, brillan como mínimo como los demás.
El periodista Mikael Blomkvist (Craig) se traslada a una isla del norte de Suecia huyendo de un escándalo de difamación que pesa sobre él, con la excusa de un trabajo de investigación sobre la muerte-desaparición, cuarenta años atrás y en extrañas circunstancias, de la sobrina de Vander (Plummer), un adinerado magnate. La hacker y "outsider" Lisbeth Salander (Mara) será su mayor aliada.
David Fincher, director del que ya he declarado en otras ocasiones mi casi eterna devoción, no ha querido alejarse de tierras suecas (donde originalmente transcurre la novela) para contar su visión de la historia. En mi opinión este es uno de los aciertos de la cinta, ya que los helados y oscuros paisajes, tan bien fotografiados por Jeff Cronenweth, aportan al relato un aura de inquietud y misterio más que adecuados para este thriller.
La primera parte de la película es un poco lenta y confusa, quizás debido a la abundancia de personajes o a que Fincher quiere contar demasiadas cosas y no le da tiempo a profundizar en todas. Me costó entender lo que le ocurre al personaje de Craig en la revista Millennium donde trabaja, el tipo de relación que tiene con su editora, el porqué se ve envuelto en un caso de difamación y cómo se va desarrollando esa trama, qué pinta en toda la historia la pirata informática... Pero en el segundo tramo, cuando se juntan los dos protagonistas para investigar el caso en cuestión y Fincher se centra en la relación personal entre estos, nos encontramos con una película muy interesante, muy bien narrada y con situaciones muy bien resueltas (como la investigación en paralelo que lleva a Salander a los archivos de la compañía Vander mientras Blomkvist recorre la isla, o el momento en el que el periodista está atrapado en el sótano del villano de la función) que devienen, desafortunadamente, en un clímax desinflado.
No quiero dejar de destacar los sorprendentes títulos de crédito con una magnífica versión de Led Zeppelin, así como toda la banda sonora, las impactantes secuencias de la protagonista con su desagradable (por no llamar asqueroso, cerdo, cabrón...) tutor legal y el triste epílogo que deja con ganas de saber cómo continuará la historia de Lisbeth y Mikael.
VALORACIÓN:

sábado, 28 de enero de 2012

DRIVE

Conductor solitario busca chica...
Atención: ver el trailer de DRIVE nos puede llevar a engaño ya que parece un thriller de atracos y persecuciones repletas de acción. Nada más lejos de la realidad. Aunque efectivamente es un thriller, yo lo denominaría más correctamente thriller romántico, pausado, reflexivo, bello, amargo, noir y extremadamente violento.
Nicolas Winding Refn, director danés que cuenta en su haber con unas cuantas películas totalmente desconocidas para mí, debuta en el cine estadounidense con esta sorprendente cinta ambientada en una ciudad de Los Ángeles completamente alejada del glamour al que nos tienen acostumbrados, en la que Driver (Ryan Gosling) compagina su trabajo en un taller de coches con el de conductor especialista de cine. Pero además, algunas noches se saca un sobresueldo como chófer para delincuentes facilitándoles la huida del lugar del crimen. La vida de este solitario y melancólico piloto cambia el día en que conoce a su vecina Irene (Carey Mulligan) con la que vivirá una romántica, aunque nada fácil, historia de amor.
A Gosling le va el papel como anillo al dedo y si bien su intrerpretación es muy loable, hay que reprocharle que en ocasiones se acomoda en esa inexpresividad tan enigmática y turbadora que llega a ser repetitiva y cansina. El resto del reparto está a la altura, en especial Albert Brooks como el gángster de la función y Bryan Crangston como el eterno amigo y mentor del protagonista, pero debo reconocer que me quedé con ganas de más Christina Hendricks (la neumática secretaria de la sobresaliente serie MAD MEN).
DRIVE empieza de manera magistral con una de esas nocturnas huidas de Driver y un par de atracadores, en la que el director prefiere centrarse en la manera de ocultarse y escabullirse que tiene el conductor antes que en la persecución en sí. Este arranque muestra la impecable estética ochentera que envuelve todo el metraje y que tan bien le sienta al conjunto.
Refn se apodera de la cámara para deleitar al espectador con planos originales como los contapicados en las conversaciones "plano/contraplano", la abundancia de "travelings" que dan inicio a las secuencias dotando de un movimiento característico a toda la película  y esas espectaculares visiones aéreas de Los Ángeles "la nuit". Todo ello teñido de una iluminación y fotografía de Newton Thomas Sigel (al que ya destaqué por su maestría a la hora de fotografiar LA CONSPIRACIÓN) que ayuda a embellecer aún más cada plano.
Cliff Martínez ha creado para la ocasión una banda sonora ideal para el tono del film que se complementa con una cuidada selección de canciones que permanecen en la memoria auditiva.
No quiero pasar por alto la violencia a la que me refería en el primer párrafo, pues es lo que acaba por darle a la peli la personalidad y la crudeza que la hace única. A destacar especialmente la secuencia del ascensor donde belleza y violencia se dan de la mano y casan como dos piezas de un puzle.

VALORACIÓN:

lunes, 19 de diciembre de 2011

CÓMO SER JOHN MALKOVICH

¿Quién no ha soñado en meterse dentro de alguien?
No acepto como respuesta que los hombres nos pasamos la vida ingeniando maneras de meternos en cuerpos ajenos, ya que la pregunta va más bien orientada a meternos en la mente de otr@s.
Pues Spike Jonze, esencialmente conocido por dirigir videoclips de grupos de la talla de REM, Björk o The Chemical Brothers, entre otros, hizo ese sueño realidad, a finales de la década de los noventa, al realizar Cómo ser John Malkovich.
Esta arriesgada y surrealista cinta cuenta con un reparto como mínimo sorprendente y ecléctico, empezando por el que da título al film, John Malkovich, haciendo gala de una maravillosa vis cómica y un gran sentido del humor que presta, sin reservas, su cuerpo, su mente y su nombre a la película, interpretándose a sí mismo. Casi tan sorprendente resulta la elección de Cameron Díaz (para algunos "sex-symbol", para mí una mujer de belleza vulgar en sus dos acepciones) como intérprete de la esposa de Craig, el protagonista, una mujer que trabaja en una tienda de animales y que está tan obsesionada por ellos que los adopta cuando están enfermos para cuidarlos, llenando así la casa de loros, monos, reptiles... John Cusack es Craig, un marionetista callejero y gran artista creando sus muñecos que vive aletargado y con la sensación de que su vida está acabada. Cuando entra a trabajar como archivador de documentos en la planta 7,5 de un rascacielos de Manhattan, descubre una puerta que, simulando la madriguera de Alicia en el País de las Maravillas, lleva a un "país maravilloso", la mente de John Malkovich. Su compañera de oficina, Maxine, interpretada por Catherine Keener, le propone montar un negocio clandestino, viajes a la cabeza de Malkovich.
Hay que admitir que Jonze y su guionista Charlie Kauffman poseen un gran talento y una imaginación desbordante, aunque esta no sea su mejor película, ya que cuando superas la sorpresa y la marcianada de la propuesta, va perdiendo interés y se torna repetitiva. Igualmente hay que regañar a los creadores por dar excesiva importancia al triángulo amoroso en lugar de centrarse y descentrarnos con la chaladura de la premisa inicial.
Las imágenes de los espectáculos de títeres son de una belleza mayúscula, en contraste con la vida y el aspecto descuidado de Craig, su mujer y la casa donde viven.
Es una película interesante y prometedora (en su primera media hora) que se deshincha a medida que avanza.
VALORACIÓN:

sábado, 10 de diciembre de 2011

1997: RESCATE EN NUEVA YORK

¡Qué mal envejecen algunas películas!
Prácticamente todas las películas de John Carpenter tienen esa extraña mezcla de modernidad y "vintage" que las hace tan carismáticas y divertidas. En el momento de su estreno todas resultan rompedoras y se convierten en clásicos pero al cabo del tiempo uno se da cuenta de que, algunas, rozan el ridículo. Precisamente eso es lo que pensé tras hacer una revisión de 1997: Rescate en Nueva York, película que en mi memoria era "la caña" pero que por vete tú a saber el motivo se ha vuelto ultra casposa.
Película rodada en 1981 pero ambientada en un futuro 1997 post-apocalíptico (qué raro se me hace ver un supuesto futuro que para mí ya es pasado) donde la isla de Manhattan se ha convertido en una prisión de alta seguridad de la cual es casi imposible escapar. El presidente americano sufre un accidente de avión mientras sobrevuela la isla y su aeroplano cae en medio de la desolada ciudad de los rascacielos, donde un grupo terrorista lo secuestra con intención de pedir la liberación. Ante la dificultad de mandar a la policía o al ejército para rescatar al presidente, logran convencer a "Serpiente" (Kurt Russell), un criminal ex miembro de las fuerzas especiales, para que libere al jefe de estado a cambio del indulto.
Esta cinta de serie B se sostiene gracias al carismático personaje al que da vida Russell, actor fetiche de Carpenter, que mezcla los heroes ochenteros musculados y super machos con sus némesis "outsider", villanos fuera de toda ley y círculo social convencional. Russell se muestra cómodo haciendo de este individuo y sale airoso tanto en la acción puramente física como en la "intelectual" (ejem, ejem...).
Obra de ciencia ficción tan oscura y adulta como divertida y entretenida que si se ve como lo que es, pura serie B, no defraudará.
VALORACIÓN:

viernes, 9 de diciembre de 2011

LA CONSPIRACIÓN

La Justicia no es Justa.
Robert Redford siempre ha sido claro con su postura política (más bien de izquierdas) y se ha mostrado crítico, ya sea en sus películas o en su vida pública y privada, con el sistema judicial americano, la participación de sus paisanos en guerras recientes y el bipartidismo político del país. Quizás por esto y porque vive en un territorio en el que impera un pensamiento y sentimiento muy derechista (vaya, como nosotros en estos momentos...), sus películas más activistas suelen ser un fracaso comercial. Ya le ocurrió con su anterior trabajo, Leones por Corderos, y ahora de nuevo con La Conspiración.
Este drama basado en hechos reales trata un capítulo vergonzoso de la justicia estadounidense que aconteció tras el asesinato de Lincoln, decimosexto Presidente de los EE.UU. Ocho personas son detenidas y acusadas de conspirar para matar al presidente, al vicepresidente y al secretario de Estado. La única mujer del grupo es Mary Surratt (Robin Wright), propietaria de una casa de huéspedes donde los acusados estuvieron alojados planeando los ataques. Un joven abogado, Fred Aiken (James MacAvoy), se ve obligado por su superior, Reverdy Johnson (Tom Wilkinson), a defender a la acusada, a pesar de que cree fervientemente en su culpabilidad. Poco a poco se va dando cuenta de que de lo único que es culpable es de encubrir a su hijo, el cual si formó parte de los atentados y está en paradero desconocido. A pesar de su empeño por salvarla de una muerte segura y de esmerarse en encontrar pruebas de su inocencia, el tribunal militar que la juzga y el Secretario de Guerra (Kevin Kline), secundados por el nuevo gobierno, la quieren como cabeza de turco para aleccionar y "tranquilizar" (según ellos) al desolado pueblo.
Todo el reparto está excelente, aunque debo destacar la madurez de Robin Wright y su emoción contenida durante la mayor parte del metraje, así como la caracterización (casi irreconocible) y buen hacer de Kevin Kline y la solvencia del emergente James MacAvoy. Sin desmerecer, para nada, los elogiables trabajos de Tom Wilkinson, Evan Rachel Wood, Justin Long y Danny Huston, que complementan y acompañan la labor de los protagonistas.
Redford demuestra un enorme talento para la dirección de actores (se nota que también es actor) y para rodearse de colaboradores que le ayuden a confeccionar un film con cuidados detalles de iluminación, sonido, maquillaje, peluquería, vestuario y decorados. A destacar la fotografía de Newton Thomas Sigel, que dota toda la película de unos tonos sepia que aportan belleza a las imágenes, y la música de Mark Isham que conduce las emociones del espectador a través de su partitura, en especial en el clímax final de la cinta y en el montaje paralelo del magnicidio de Lincoln y el intento de asesinato del secretario Seward.

Aviso 1: resulta un poco lenta al principio, pero cuando se transforma en una película de juicios (75% de la duración) coge un buen ritmo, así que paciencia que la cosa mejora a medida que avanza.

Aviso 2: de nuevo nos hallamos ante una peli de esas que da una rabia tremenda lo que cuenta y demuestra que el poder, en este caso político y militar, dispone de la justicia y de la vida de las personas a su antojo.
VALORACIÓN:

viernes, 2 de diciembre de 2011

ACERO PURO

Puro Aço + reflexión.
En mi escapada lisboeta de hace tres semanas pude ver esta cinta, mezcla de acción y ciencia ficción, en su estreno en el país vecino. Y allí (como en casi todos los países del mundo) tampoco doblan las películas (excepto las infantiles). Se estrenan todas en versión original con subtítulos en portugués. Lo cual me lleva a una reflexión: ¿por qué en España somos tan cutres y doblamos las películas al castellano, catalán, gallego...? El trabajo del actor, aparte del talento de cada uno para transmitir emociones, se basa en tres pilares fundamentales: expresión corporal, expresión facial y expresión vocal (explicado a grandes rasgos). En nuestro país no respetamos el trabajo de los actores, ya que como somos unos vagos-egoístas, decidimos censurar las voces originales de los actores (33% de su trabajo) para que la misma voz que anuncia un coche en la tele ponga la voz a Eric Bana, Colin Firth o Michael Sheen, o que Robert de Niro, Richard Gere, Dustin Hoffman, Harvey Keitel, John Hurt, Bill Murray, Al Pacino, Mickey Rourke y Sylvester Stallone (solo por mencionar algunos), que tienen voces tan distintas en su idioma, compartan la del mismo doblador en España. PENOSO.
Pero a lo que estamos, Acero Puro es una película hecha al servicio de la estrella de turno, en este caso Hugh Jackman. Pensada para que muestre su enorme musculatura (todos sabemos que Jackman tiene una cláusula en sus contratos que le obliga a quitarse la camiseta como mínimo una vez en cada película, jejeje) y porqué no decirlo, también su talento como actor, que lo tiene y aquí vuelve a quedar patente. Aunque quien se lleva la palma y el protagonismo es el joven actor Dakota Goyo que interpreta con mucha solvencia al hijo de Jackman, dando menos rabia que su padre ficticio.
Aunque parezca una película adulta y violenta, por la subtrama del boxeo entre robots que en seguida paso a explicar, es en realidad un producto familiar y juvenil (por no decir infantil), ideal para las fiestas navideñas, que mezcla el drama, la comedia, la acción y el ambiente futurista de ciencia ficción a partes iguales, de manera muy inocente, blanca y convencional.
En un futuro en el que se prohíbe el boxeo entre hombres, y en el que luchan robots, Charlie Kenton (Jackman) boxeador retirado reconvertido en entrenador de robots, debe hacerse cargo de su hijo Max (Goyo), al que nunca ha visto, tras la muerte de su madre. Los dos se muestran reacios a compartir sus vidas hasta que encuentran un punto en común, los robots. Max ve como su padre y su ultra novísimo robot acumulan derrotas y deudas por la chulería y mala cabeza del progenitor. Cuando en un combate pierden a su androide, Max propone usar a Atom, uno que encontró en un vertedero y que él mismo arregló con ayuda de Bailey (la bellísima Evangeline Lilly) y que parece imitar todo lo que hace el niño. Cuando descubren el talento de Atom para el combate y unen sus fuerzas y talentos, su suerte cambia al mismo tiempo que crece el cariño entre padre e hijo.
La historia es predecible y a ratos aburrida. La dirección de Shawn Levy resulta pobre y aburrida. La ambientación es sosa y aburrida. La música de Danny Elfman parece hecha de descartes de otras bandas sonoras y es aburrida. En definitiva, es una película aburrida si eres adulto y has disfrutado de pelis de boxeo como Rocky, Million Dollar Baby o Toro Salvaje o de pelis de ciencia ficción con robots como A.I. Inteligencia Artificial o Eva, pero divertida si eres un niño.
VALORACIÓN:

miércoles, 30 de noviembre de 2011

MARGIN CALL

El complemento perfecto a Inside Job.
Este drama con alma de thriller podría, perfectamente, ser una obra de teatro del tipo Glengarry Glen Ross de David Mamet (también llevada al cine en 1992 por James Foley), donde en lugar de agentes inmobiliarios nos encontramos con los empleados y directivos de un banco de inversión. Lo teatral de la historia se ciñe a la forma, pues prácticamente en su totalidad transcurre en un par de escenarios y la acción se limita a las conversaciones que mantienen sus protagonistas, aunque también hay que destacar la teatralidad, la afectación y el histrionismo de Jeremy Irons. Por lo demás es una historia muy real que ayuda a ejemplificar todo lo que el documental anteriormente mencionado muestra.
Margin Call, dirigida por el debutante J.C. Chandor, cuenta las 24 horas previas al principio de la crisis económica en la que estamos sumergidos.
En una gran empresa de inversiones de Manhattan empiezan a despedir, debido a los recortes, a la mayoría de la plantilla entre los que se encuentra Eric Dale (Stanley Tucci), un brillante trabajador que lleva entre manos una operación que podría conducir a la empresa a la ruina. Cuando a este le prohiben acceder a su ordenador personal, le pasa un pendrive que contiene la tarea a medio hacer a Peter Sullivan (Zachary Quinto), uno de sus más talentosos subordinados, para que este lo desarrolle. Sullivan descubre que las sospechas de su jefe son correctas y moviliza a otros dos compañeros, Will (Paul Bettany) y Seth (Penn Badgley), para que corroboren sus conclusiones. Así pasarán a comunicar los datos a sus superiores, Sam (Kevin Spacey), Jared (Simon Baker) y Sarah (Demi Moore) y al dueño de la empresa John Tuld (Jeremy Irons), los cuales empiezan a plantearse si dar la cara y asumir los errores cometidos o salir del problema engañando a terceros para que compren unas acciones sin valor alguno. Estos ocho personajes vivirán una de las noches más adrenalíticas de sus vidas y los espectadores con ellos, sufriendo con algunos y odiando a otros.
El reparto es excelente en su conjunto (ya he comentado antes lo que pienso de Irons) recayendo en Spacey y Quinto las tareas de protagonista y llevando a la perfección el peso de la trama. El resto de secundarios no se queda a la zaga en cuanto a realismo y credibilidad aportadas.
Hay que reprocharle al director que utiliza demasiados planos cortos, llegando a ser muy reiterativo, que si sirvieran para centrarse en las expresiones faciales de los actores estaría más que justificado, pero la mayoría de las veces se cortan los ojos o la cara de alguno de los personajes en pantalla.
De nuevo nos encontramos con una película hecha para enfadarnos con y contra el mundo.
VALORACIÓN:

martes, 29 de noviembre de 2011

LAS AVENTURAS DE TINTÍN: EL SECRETO DEL UNICORNIO

Técnicamente perfecta.
En la estúpida guerra establecida en los 80 entre Astérix y Tintín yo siempre me decanté por los irreductibles galos aunque he leído casi todas las historias del joven periodista/detective belga, pero cuando supe que Steven Spielberg y Peter Jackson pensaban llevar a cabo una adaptación para la gran pantalla de los cómics de Hergé me picó el gusanillo de la curiosidad, cosa que nunca ocurrió con la traslación al cine del universo de Uderzo y Goscinny.
Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio, que según sus productores es una mezcla de los álbumes El tesoro de Rakham el Rojo, El Cangrejo de las Pinzas de Oro y el que da título al film, El Secreto del Unicornio, trata de presentar (para los que no los conozcan ya, que alguno quedará) a los personajes y ubicar al espectador en quién es quién. Así nos muestran a Tintín y a su inseparable perro Milú en un mercadillo callejero de antigüedades donde compran la maqueta del barco Unicornio que esconde en su interior el secreto del tesoro oculto del pirata Rakham el Rojo. La aventura en la que se embarcan les llevará a conocer al carismático y alcoholizado Capitán Haddock, a los detectives Hernández y Fernández y a la soprano Bianca Castafiore.
Como he dicho en la entrada nos encontramos ante una película perfecta en cuanto a los aspectos técnicos. Spielberg y Jackson logran utilizar la captura de movimiento que popularizó Robert Zemeckis, con mucha más gracia y soltura que este, mejorando lo conseguido en Beowulf o Polar Express. Los actores que han prestado sus movimientos, su gestualidad y su voz son Jamie Bell (Tintín), Andy Serkis (Haddock), Daniel Craig (Rakham) y Simon Pegg y Nick Frost (Hernández y Fernández), entre otros.
Aunque la perfección formal, como ya he comentado, es indiscutible, el fondo ya es otro cantar. Muchos han comparado este film con la saga Indiana Jones pero yo debo apuntar que se aleja mucho de la maestría de En Busca del Arca Perdida, Indiana Jones y la Última Cruzada e incluso de Indiana Jones y el Templo Maldito y se asemeja más a la cuarta parte de la saga, que aunque personalmente no me pareció un desastre es la peor con diferencia. No es que Tintín sea mala, es que es antigua. Los chistes carecen de gracia, la mayoría de personajes son "carrinclones" (valga el catalanismo) y en ocasiones ridículos y desfasados. Ya sé que mucha gente dirá que los cómics donde fueron creados son antiguos y los personajes acordes a esa época, pero entonces yo replicaré: ¿por qué Spielberg y Jackson se han esmerado en modernizar los ambientes, las persecuciones (espectacular la que ocurre en Marruecos) y el ritmo, le han encargado a John Williams una banda sonora preciosa, moderna y acorde a las imágenes, pero han mantenido lo arcaico de sus personajes?
Ahí queda y por eso mi valoración no es más alta ni más baja. 
VALORACIÓN: